Vanessa Nahoul

EXPOSICIÓN DE VANESSA NAHOUL – 2009.

Periódico: El Sol de México. Jueves 22 de Octubre de 2009. P.7D ¡Vive!

La sensibilidad es para la pintora Vanessa Nahoul Serio un noble sentimiento, una generosa acción, una huella de tristeza y la sensación de exposición individual “Los emigrantes de la mirada” que tuvo lugar en la Galería de arte del Centro Libanés en el curso de este mes de octubre.

Para la pintora, que tiene el doctorado en Psicología Psicoanalítica por el Instituto de Investigación en Psicología Clínica y Social, consideró hace más humanos; es todo acto de sensibilidad del hombre hacia lo que le rodea y lo plasma desde una directriz de dos camino que se funden a través de rostros y colores bañados en hojas de olivo y espinas de nopal.

Vanessa no es artista plástica improvisada, la pintura y la psicología para ella son un baño de barro que al paso del tiempo le han dado ese temple, esa templanza propia de si estirpe, de oleadas que llegaron a nuestro país para hermanarse en sangre y pensamiento.

Se inició en dibujo y pintura en el Estudio de Arte Contemporáneo Sur de la maestra Gilda Solís, de 1991 a 1993. Ingresó después en la academia de San Carlos para estudiar aspectos de composición en pintura en el taller del maestro Javier Anzures Torres, de 1993 a 1996. Posteriormente, en la Escuela Nacional de Artes Plásticas aprendió técnicas de los materiales en pintura y la luz con el maestro Luis Nishizawa Flores, de 1997 a 1999, y también dibujo de figura humana en el estudio del maestro Aureliano Sánchez, de 1998 a 2002.

Este es su pensamiento a través de su obra. Nos platica que los seres humanos poseemos inteligencia, la capacidad de razonar, de hablar y de transformar el mundo que nos rodea a través de la ciencia, la técnica y el arte. Mediante el arte ampliamos la conciencia de nuestro ser, de nuestro mundo y de nuestra existencia, así como de los seres y cosas que nos rodean.

El arte nos vuelve seres románticos, expresivos y hasta melancólicos. Las preguntas ¿quiénes somos?, ¿hacia dónde vamos? Nos han acompañado desde siempre y han provocado sentimientos generadores de expresiones artísticas diversas, las cuales forman parte esencial de nuestra cultura.

Vanessa es una artista de sueños e inspiraciones, quien, a través de la mirada, nos transmite las formas en que nos conecta con el espíritu, con el sentimiento, con el arte. Su obra nos guía por el mundo, en un transitar de arquitecturas humanas comunicantes, así podemos entrar en el alma de otros, de los otros, saber incluso quiénes son, qué sientes y hasta lo que piensan.

Mágicas sensaciones de luz de la doctora Nahoul Serio en la exposición que la hizo presente en la casa comunitaria de los libaneses en México, por eso hizo hincapié que el ser humano, desde la filosofía y la psicología, es una presencia expresiva. El hombre es el ser de la expresión, aunque se transforme. Esta es una constante: “la esencia del ser humano como ser expresivo es condición de la posibilidad de nuestro conocimiento de él como individuo y de la interpretación de sus expresiones particulares”.

En su existencia hay una estructura dialéctica, es decir, siempre está ligado a otro. El ser humano en realidad nunca está desvinculado ni tampoco solitario. Hasta lo que se conoce como soledad es una manera de estar ligado al otro y al universo. El grado de vinculación puede cambiar, per nunca se corta. Por tanto, toda expresión es dialógica y también toda expresión es mágica y siempre vinculante.

Estos son rostros que vienen emigrando desde la profundidad del dolor, del hastío, del aburrimiento, el tedio, la pérdida, el duelo, de la búsqueda de la pasión, del instante creativo, de la intensidad amorosa, la inspiración poética, la necesidad de comunicación, la efímera alegría y todas aquéllas emociones que sabemos que existen y que sólo se comprenden mediante la mirada.

Algunos son rostros capturados para mostrar sus vidas robadas por una decisión no realizada, por la falta de guía, por el dolor del autoreproche y la autotortura mental. Son rostros que aspiran a un momento de comunión, a un rato de poesía, que buscan la mirada amorosa, la palabra compasiva, el instante de acompañamiento y sólo así logran emigrar, temporalmente algunos, otros quizá permanentemente, desde la tristeza y el dolor hacia una patria de afectos nueva.

Hoy, al menos hoy, estas miradas se ven capturadas en el proceso de emigración y por ello se vuelven importantes…es posible que algunas vuelvan al autodestierro de su propia patria. Otras tal vez logren asimilarse a una nueva cultura de afectos y así arraiguen en sus corazones afectos transformados.

En una época como la nuestra, en donde vemos rostros de violencia, retratos de inseguridad, sufrimiento, confusión y caos, ¿qué nos queda? Nos queda compartir una mirada de empatía, asomarnos al corazón del otro en busca de ternura, de compañía, de compartir pasión.

Estas ideas –nos dice la pintora desde su ámbito psicoanalítico- anteceden e inspiran estos trabajos. Para saber qué hay en lo profundo de estas miradas hay que contemplarlas para conocer y compenetrarse espiritual y emocionalmente con sus expresiones. Se recomienda establecer un diálogo expresivo con ellas. Para saber qué quieren decirnos de nosotros mismos. Para saber que sus miradas hablan de sentimientos profundos y misteriosos que están en nuestros corazones.

Al retomar las palabras del cantante O’Kelly sobre la descripción de Mozart, Vanessa “resulta tan imposible como pintar los rayos del Sol”.

 

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